Páginas

jueves, 30 de junio de 2011

Te doy mi cuerpo



Imagen: Giogia Albano

Te doy mi cuerpo infinito y redondo de mujer-abrazo, mi cuerpo desnudo, sin tallas ni complejos … todo tuyo.

Te doy mi cuerpo sangre, mi cuerpo leche, mi cuerpo carne, mi vientre sagrado que te dio cobijo, su memoria abultada que te honra, sin tirantez, sin tiranías…

Te doy mi cuerpo hermoso de madre cercana a los cuarenta, de madre consciente, de madre instintiva, de madre deseante y saciada, de madre- vida

Te doy mi cuerpo de mujer cíclica con todas sus hormonas, mis subidones sin ascensor, mis altibajos sin escaleras, mis lunas ancestrales, mi menstruación roja y sagrada … me costó aprender a amarla, te enseñaré.

Te doy mi cuerpo amado, por papá, por mí misma, mi cuerpo placentero, mi cuerpo recolector de historias, mi cuerpo guardián de secretos, mi-tu morada.

Te doy mi cuerpo sabio con todos sus idiomas, con sus cartografías, sus recovecos… ningún hombre llegó donde tú llegas, ya no hay corazas.

Te doy mi cuerpo rebelde, mi cuerpo salvaje, mi cuerpo politizado, mi cuerpo insumiso, mi cuerpo que cuestiona el sistema capitalista y patriarcal, mi cuerpo orgulloso de mujer en lucha, aquí y ahora.

Te doy mi cuerpo-mente de adicta a la literatura, mi hermoso baúl de mujer culta, mis idiomas, mi música, mis libros, mis poemas… tanto que creía que sabía, hija mía, y sin embargo todo es nuevo.

Te doy mi cuerpo sin relojes, mis horas vivas, mi hermoso trabajo no remunerado, mis sonrisas sin límite, mi cercanía… te doy mis seis sentidos.

Te doy mi cuerpo cuando está sano, mi cuerpo cuando enferma, mis límites sobrepasados, mis deseos cumplidos, mis lágrimas, mis miedos, mi paciencia infinita, mis pequeñas victorias cotidianas… soy yo: tu madre, la que tan bien conoces, imperfecta y humana, con matices.

Te doy mi cuerpo Zambra, te lo presto, para que lo conviertas en campamento base y vayas, vengas, vuelvas…

tuyo, mientras tú quieras, ya lo sabes.

Myriam Moya









14 comentarios:

  1. Guao! Esto suena a Gioconda Belli!
    Este nuevo "erotismo maternante" es el cambio del mundo!
    Gracias, un abrazo!

    ResponderEliminar
  2. Desde luego, no tiene desperdicio... Qué bonito lo que le dices a tu hija. Gracias por decir tanto, por poner en palabras lo que hacemos las madres con los hijos, por contar ese amor infinito, ese darnos al otro.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. que bellas palabras!!! Tu alma desnuda ante tu hija...me encanto!

    ResponderEliminar
  4. Precioso, Myriam... cómo me gusta leerte! Cuánto resuenas en mi. Qué regalo para tu Zambra estas palabras... Felicidades por este don que sabes que tienes.

    ResponderEliminar
  5. Tan bello como el inmenso amor que sentimos por nuestros hijos es el don de ser capaz de expresarlo de la forma tan hermosa, en que tú lo haces. Cuando le doy de mamar a mi pequeño, siento que somos de nuevo un solo cuerpo.

    ResponderEliminar
  6. Sin palabras!!!!! emocionada hasta las lagrimas

    ResponderEliminar
  7. Es precioso estoy flipando con tu blog, me encanta como escribes y estoy totalmente en sintonía con tus pensamientos.

    ResponderEliminar
  8. ¡Qué hermoso, Myriam!

    Desde mi cuerpo-tierra, con la pasión en la sangre y el aliento que conecta mi útero corazón te envío en el viento un abrazo de alas de sol, para ti y toda tu familia.

    Bendita inspiración!!

    He incluido tu blog en la lista que aparece en el mío, dedicado a la mujer.

    Un beso, hermosa.

    ResponderEliminar
  9. Bello.
    Bellísimo.
    Me siento identificada con cada frase.
    Suerte de saber expresarlo de ese modo.

    ResponderEliminar
  10. Ufff que hermoso, me emocionó hasta las lágrimas, cuanto lo sentí.
    Hermoso, gracias!

    ResponderEliminar
  11. Pones palabras a lo que siento cada día con mi hijo. Gracias de nuevo.

    ResponderEliminar