Son las 4 de la tarde. Mientras mi hija toma teta, le digo "gracias" desde lo más profundo. "Gracias, gracias" sin explicarle nada más porque intuyo que ella ya lo sabe: "gracias por estos 4 años sin tabaco y sin humo".
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viernes, 31 de mayo de 2013
domingo, 28 de abril de 2013
De madre a padre.
Hace algún tiempo escribí un post
titulado: De madre a madre y prometí que escribiría la segunda parte dedicada a
los padres, así que aquí está, para mi compañero, para todos los hombres que
surcan los mares de la paternidad, con un abrazo sincero: de madre a padre.
Al padre de Zambra, por estar, por existir.
Ilustración desde Naranjas y zapatos
Etiquetas:
amor incondicional,
amor romántico,
familia,
lactancia,
paternidad,
vivencias
martes, 19 de febrero de 2013
De madre a madre
Imagen Mariana kalacheva
“eh, tú,
si tú, la madre de x (y w, y z…), la equilibrista, te mereces un monumento!!!”
Tú, que te has levantado girada, porque las madres también nos levantamos del revés
a veces, y has sonreído y dicho "buenos días" a tu hijo/a, con tu voz más dulce, te mereces un monumento.
Tú, que te has levantado girada y has sido incapaz de disimular, tú que has necesitado
verbalizarlo y expresarlo en voz alta, te mereces un monumento.
martes, 27 de noviembre de 2012
Yo leo, ella lee...
Hija mía,
No
sé si serás una gran lectora, pero apuntas maneras. Siempre he dicho que serás
lo que querrás pero reconozco que me genera una enorme satisfacción verte enfrascada en
tus libros y oírte contar tus propios cuentos. Espero saber respetarte si después no te atraen.
viernes, 26 de octubre de 2012
Mamá montaña
Hace una semana cumplí 40 años (un día de estos os contaré mi fiesta virtual) Al día siguiente, en una de esas "no casualidades" de la vida, me hice un esguince en el pie derecho por lo que estoy, por primera vez desde que parí a Zambra, inmovilizada.
Tras el susto inicial, mi principal preocupación como
madre era ver cómo me lo iba a montar con Zambra -sin poder casi moverme- y
cómo se lo iba a tomar ella y ahí, como siempre, mi hija fue un paso por delante
y me sorprendió.
Etiquetas:
amor incondicional,
cuidados,
familia,
mujer,
reflexiones,
vivencias
sábado, 19 de mayo de 2012
Confieso que he tenido un sueño erótico...
Confieso que:
He tenido un sueño erótico…
He tenido un sueño erótico con un hombre
que no era mi pareja, como sucede en la mayoría de los sueños eróticos que yo sepa…
jueves, 10 de mayo de 2012
Abuelos de carne y hueso, mi abuela Dolores.
por Myriam Moya Tena
Tal día como hoy, aunque hace ya mucho, el 10 de Mayo de
1899, nacía en Maracena, un
pueblito de Granada, Dolores Macías Delgado, mi abuela paterna.
"La abuela Dolores, que nació hace dos
siglos, era una andaluza de pura cepa con moño y delantal. Vestida siempre de
negro, promesa de un luto que no era por mi abuelo que estaba vivo, rezaba el
rosario con el mismo fervor que recitaba poemas o tarareaba antiguas canciones
de tradición oral. La abuela Dolores, mi abuela, era mujer de aldea y culta, y
no porque leyera mucho (que leía), sino porque el haber parido 10 hijos, perder tres, pasar la guerra, ser
arrancada de tu aldea y trasplantada a otro lugar, enseña mucho, si no
demasiado. Mi abuela no perdió jamás la sonrisa de su boca, ni se cortó el
cabello que le llegaba a la cintura y a sus ochenta y tantos todavía era más
negro que gris. Hoy sería el cumpleaños de mi abuela Dolores, mujer donde las
haya, una de las responsables de que yo fuera, con apenas tres años: la
niña-diccionario" Myriam Moya (2008)
De mi abuela algo queda…
Queda mucho, pervive, queda su olor, mi
abuela olía a talco, y el recuerdo de unas sábanas blancas, bordadas a mano con
nombre de mujer y bien planchadas… y una cama normal que yo veía grandísima, que
me acogió un buen número de noches de mi infancia, suerte tuve…
viernes, 27 de abril de 2012
Bye bye puerperio!
Nadie te avisa de que un día, sin
darte casi cuenta, tu puerperio toca a su fin.
Nadie te avisa de que el agua
volverá de nuevo al río, de que se abrirán cauces, compuertas, océanos, mares…
inundados de ti, llenos de ti.
Nadie te avisa de que un día tus calcetines,
de nuevo emparejados, desearan calzar zapatos nuevos, caminar de la mano de tu
hija, hacia otro tipo de aventuras.
domingo, 29 de mayo de 2011
De plazas, cacerolas y revoluciones...
Hija mía, hace días que quiero explicarte lo que estás viviendo, como si no lo vieras con tus propios ojos, la rabia y al alegría profunda de la gente que a su manera va pidiendo cambios, haciendo otra pequeña revolución.
Ya sabes que nosotras dos tenemos la nuestra, la privada, la que vivimos cada día en minúsculas, pero a veces se unen varias revoluciones individuales y surge una chispa que enciende un fuego que cruza corazas personales y fronteras (y mueve corazones que es lo que importa).
Hija mía, cuando pensé en escribir quería decirte - como madre activista que soy- que si algún día comienza una revolución social en el futuro, no dejes que te pase por encima, que “no te quedes inmóvil al borde del camino”. Pero ahora sé que mi amor incondicional me impide decir nada semejante: Zambra no hay una única revolución, tú serás como querrás, más o menos activista, más o menos colectiva, dependerá de ti tu manera de vivir en este mundo, y ahí estaré yo, amándote por encima de todo, decidas lo que decidas.
Por ahora, a mi lado, teta a boca, tomarás las calles una y otra vez (porque las dos somos una, me lo recuerdas cada vez que señalas una foto tuya y te llamas mamá) pero sé que no me perteneces, y ahí está lo grande, en que algo que siento tan mío tenga vida propia y no me pertenezca.
Estos días vamos mucho a plaça Catalunya, la nuestra, a reunirnos con la gente, a que tu madre, tu padre y tu tata se carguen las pilas, a oler la fragancia de la alegría, la fuerza de la indignación colectiva. Ultimamente juegas con niñxs nuevxs... yo hablo con mucha gente, con madres nuevas y con viejxs amigxs, hablo de las muchas revoluciones, hablo también de mi revolución más cercana, de la revolución maternal… aplaudes a los gritos de consigna (la tuya siempre dice: ma ma má) y por la noche como en un juego nuevo haces sonar las cacerolas junto al balcón, mientras mamá todavía puerpera se enjuga alguna lágrima.
A tus 16 meses, no sé si entiendes mucho más a parte de que mamá está un tanto rabiosa, indignada, feliz, empoderándose también en colectivo… pero estás ahí junto a mí, hasta que decidas cuál va a ser tu re-evolución personal, y tu forma de ubicarte en el mundo. Yo como madre que te adora solo puedo decirte que cuando decidas salir de mí, el mundo entero estará ahí esperándote, para que te lo comas como a ti te gusta, con las manos.
Myriam Moya Tena
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