sábado, 12 de enero de 2013

La libertad de las niñas

Al menos flores, al menos cantos...

Quedará de nosotros
algo más que el gesto o la palabra:
Este deseo candente de libertad,
esta intoxicación,
¡se contagia!.

GIOCONDA BELLI






Imagen  Mònica Mauri

Hija mía,
que no te engañen, tu libertad no termina cuando empieza la de los demás. Tu libertad no limita al norte con la mía, al sur con la de papá, al este con la del vecino de enfrente, al oeste con la de tu mejor amiga…

Hija mía, eso no es libertad.

La libertad no necesita pedir permiso. La libertad no necesita pedir perdón. La libertad no es excluyente. La libertad no depende de los convencionalismos sociales. La libertad no se anula una al lado de otra. La libertad no obedece a la ley del más fuerte.

Eso no es libertad.

La libertad es algo fresco, algo tuyo, algo interno, algo que va de dentro a fuera, algo que se entrelaza, germina y teje redes…

Tu libertad camina junto a mi libertad, junto a la de papá y a la de muchxs...

La libertad es meter los pies en el agua cuando viene la marea, es notar la humedad de las olas, es respirar..Es sentir que todos los pensamientos se paran y tú estás ahí, en tu centro…

A veces te sentirás enjaulada. Otras te harán creer que tu libertad viene y va, que va sentada al lado tuyo en el asiento del autobús y que sin embargo no te mira…

Pero siempre está ahí, la semilla está ahí, la fuerza está ahí…

Tú solamente tienes que escuchar

Tu-tum  tu-tum  tu-tum



Myriam Moya Tena




pd. Cuando creas que la pierdes, pon una mano en el corazón y otra en el útero... Y llámala desde el centro de toda mujer… Ella vendrá...


12 comentarios:

  1. HERMOSOOOOOOOOO!!! se lo dedico hoy a "mi hija interior" a mi pequeña niña q está aprendiendo a crecer desde otro lugar de mas respeto y amor...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. a mi niña interior también le ha venido muy bien Victoria, un abrazo <3

      Eliminar
  2. Muy, muy bonito... Recordaré esto cuando necesite conectarme conmigo

    ResponderEliminar
  3. Muy, muy bonito... Seguro que recordaré tus palabras cuando quiera conectarme conmigo... Gracias

    ResponderEliminar
  4. Gracias, gracias, gracias, como niña, como madre, como mujer, como mamá de Sara!

    ResponderEliminar
  5. A veces la libertad esencial se marchita por integrimos religiosos o políticos. Sí eso pasase hay que salir sí se puede de ese entorno. Ya sabéis: sí no te quieren o no te necesitan...
    Que siempre encontreis sencillo ser libres!

    ResponderEliminar
  6. No sabes cuanto te lo agradezco, termine con lagrimita, fue lectura oportuna, una sincronía.

    ResponderEliminar
  7. Precioso...
    yo también fui una niña buena. Esto me llega muy hondo.
    Espero saber trasmitirle todo esto a mi pequeña.

    mamá de Luna Lunera

    ResponderEliminar
  8. bello, te pasaste Myriam, una vez más, te pasaste.

    ResponderEliminar
  9. muy lindo, yo tambien fui una niña buena, pero creo que retomaré esto hasta hoy, que he podido habrir mis sentidos con ésta lección. no quiero seguir cometiendo errores. Mil gracias.

    ResponderEliminar
  10. AY MYRIAM,,, COMO ME MATA LEERTE. SIEMPRE TERMINO LAGRIMEANDO.... GRACIAS.

    ResponderEliminar