lunes, 19 de diciembre de 2011

La historia de mi padre, un niño como Kosmo...


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Gracias a Mar y a Santi (4 años)

A Begoña y a Kosmo
Creo firmemente que la lactancia materna es algo sagrado y recíproco entre dos personas (madre e hijo) y que nadie tiene derecho a inmiscuirse en ese vínculo, ni el personal sanitario, ni el Estado, ni siquiera el padre de la criatura. Aún así, también creo que la lactancia materna, a nivel social, no debería ser solo un asunto de mujeres, sino que es de vital importancia la implicación de los hombres, el “codo a codo” en el camino…

Por eso sé que necesitamos más niños como Kosmo, más varones con lactancias no interrumpidas, más varones que mamen de manera consciente, que recuerden, que establezcan vínculos fuertes con sus madres… estos niños (futuros hombres del mañana) serán, seguramente, sustento y apoyo incondicional en las lactancias de sus parejas o de sus hijas porque habrán sido ellos mismos sostenidos.

No podemos olvidar que en Occidente existe (al igual que una generación de mujeres que no ha dado el pecho a sus hij@s o que lo ha hecho de manera interrumpida durante escasos meses) una generación de hombres (tal vez dos) que no han sido amamantados, niños que solo han tenido la oportunidad de ver mamar a bebés muy pequeños (y muchos ni eso).

A veces me pregunto si es esta la causa de que se establezcan tantas diferencias, sutiles o no, en la manera de observar desde fuera las lactancias respetuosas dependiendo de si es un varón o una hembra la que mama (especialmente pasados los dos años). ¿Por qué si es un niño se insinúa a veces la palabra “vicio”, refiriéndose a un concepto de sexo adulto, incluso desde la gente más cercana? ¿Por qué algo tan natural, sano y normal hasta hace unas décadas se ve actualmente como fuente de posibles traumas?

Creo firmemente que necesitamos no solo mujeres, sino también hombres (y niños) que vean el pecho de la mujer en todas sus dimensiones más allá del erotismo adultocéntrico…

Creo que necesitamos más hombres, niños, adolescentes y ancianos que conciban el pecho de una mujer que amamanta como símbolo de vida, como sinónimo de madre, de naturaleza viva, de amor supremo… hombres que no aparten la cabeza por desconocimiento y prejuicio, sino hombres que apoyen, acompañen y no se inmiscuyan,... niños que maman con conciencia de hacerlo... hombres como mi padre que cuando ven a una mujer dando el pecho no juzgan, sino que se acuerdan de su propia madre y la añoran.

Mi tío Paco, el que fuera el hermano mayor de mi padre, me echó una vez el piropo más hermoso que he oído a mi lactancia, dijo textualmente que yo tenía “la misma pechera de mi abuela y el mismo arte para dar de mamar”, mi tío a sus 85 años uno antes de morir, afirmó que esa era la manera en que recordaba a su madre, que siempre estaba, según él, dando de mamar. Mi tío y mi padre se llevan 16 años pero comparten recuerdos… Qué hermosa y qué sabia mi abuela nacida en 1899 y madre de siete hij@s! Qué mejor recuerdo, al final de la vida de uno, que la madre y su cálido pecho! La madre donde volver incluso al morir…

Miro y observo con gratitud mi historia familiar, y os traigo un documento inédito escrito por mi padre en el que explica de un modo natural y fluido su relación con la lactancia materna y el fuerte vínculo establecido con su madre, mi abuela Dolores. Espero que lo disfrutéis tanto como yo. Este texto va por tod@s...


“Nací en el seno de una familia humilde un 21 de mayo del año 1941.
El pequeño de diez hermanos de los que vivíamos siete, en un aldea llamada Zocueca, en el término de Guarromán, provincia de Jaén.
Según me contaba mi madre, nací muy pequeño y muy delgado, tanto que al ir mi padre y mi madre a Bailén el pueblo más cercano a la aldea para que me viera Don Rafael Larias, el médico, éste les dijo: “durará poco, coge una caja de pan de higo y te la llevas por si se muere para enterrarlo”.
Mi madre, era una gran mujer llamada Dolores, morena, alta y muy guapa, algo rellenita y como el resto de las mujeres de la aldea madre de muchos hijos a los que criaba dándoles el pecho.
El canijo de mí gracias a la leche de mi madre se salvó. Fui creciendo bien y aunque delgado, sano, hasta el punto que hoy con setenta años cumplidos no recuerdo haber tenido ninguna enfermedad grave.
De pequeño no comía casi nada, recuerdo que mi hermana mayor, Dolores, me obligaba a comer, pero yo lloraba y llamaba a mi madre y me ponía a mamar quizás con cuatro, cinco años o más. Si me llevaban al pueblo, entrábamos en un zaguán o entrada de una casa cualquiera y detrás de la puerta mi madre se sacaba la teta y yo de pie mamaba.
En la aldea si una mujer se quedaba sin leche, otra vecina amamantaba al bebé por su madre y luego decíamos que éramos hermanos de leche.
Ahora cuando veo a mis hijas Sara y Myriam dándoles de mamar a mis nietas: Laia de tres años y medio y Zambra de veintidós meses, me llena de satisfacción y me acuerdo de mi madre.
Como niño (hoy abuelo) que tuvo la suerte de mamar mucho tiempo, animo a todas las madres a que den el pecho a sus hijas (os) porque esto crea un vínculo de unión entre la madre y los hijos que no se rompe nunca y se recuerda siempre.”
Casto Moya, diciembre de 2011.

21 comentarios:

  1. Precioso.
    Pero sabes¿? Es triste lo que ocurre a veces. En el foro de un periódico digital, comentando una noticia, me encontré una vez con un hombre que decía haber sido amamantado hasta los 4 ó 5 años, igual que sus 3 (eran 3?) hermanos, pero que no recordaba "haber visto nunca a su madre por ahí con la teta fuera, como una cualquiera, porque esas cosas hay que hacerlas en privado y donde no molestes la vista de nadie". Trste versión de la realidad...

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  2. preciosa historia :) Gracias a tu padre por compartirla :)

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  3. Qué hermosa historia!
    Gracias por publicarla, es como una contrapartida feliz de la mía ;-)
    Abrazos, te admiro!

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  4. Lo estoy compartiendo por todos lados... Hermosísima historia... que orgullo por tu padre, por tu abuela y por vos!!

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  5. Que historia tan bonita!!! y comparto la idea, si recuerdan ese vínculo es imposible que nunca lo olviden!!

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  6. Que historía tan preciosa la que a ti me a acercado.
    Gracias por hacerla letra y llegar.
    Al Alma, a la Vida y al Corazón
    Gracias

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  7. Maravillada!! Gracias por compartirte!!! Y mis respetos y admiración por esta estirpe de madres tan terrenas!!! Y claro que sí... se necesitan más hombres como tu padre!!! Nosotros vamos por los 21 meses de lactancia materna...y ante las preguntas que algunas veces surgen sobre hasta cuándo seguiremos... yo respondo (apoyada por mi compañero) hasta que nos plazca a ambos!!!

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  8. Madre mia, vaya padre, mis felicitaciones, hombre asi son los que necesitamos para crear un mundo mejor.
    Yo he montado una Escuela de Educacion Maternal y Familiar en Malaga. www.lacaracolamalaga.com
    y me encantaria que algun dia tu padre pudiera compartir con el resto de mamas esa historia que nos parece extraordinaria y antes era tan natural,¿ que hemos hecho mal?, la evolucion se ha comido a las mamas. Pero aqui estamos dispuestas a luchar porque lo natural ocupe el lugar que se merece.
    Mi padre tambien mamo hasta los cinco años.
    Eso era lo natural.
    Un beso enorme, y gracias por hacerme empezar asi mi dia.

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  9. Yo también me he emocionado con las palabras de tu padre. Gracias por tu blog.

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  10. cuánto cariño, amor, agradecimiento tienen las palabras de tu padre. Ojalá algún día mi hija recuerde su lactancia con el mismo amor.
    Me ha encantado leer sus recuerdos de niñez, cuando apenas comía y su madre le daba la teta de pie. Gracias por compartirlo.

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  11. Una historia preciosa, me ha hecho gracia lo que cuenta tu padre de cuando iva al pueblo y mamaba de pie detrás de la puerta de casa. Mi abuelo nacido en el 1916 (hoy fallecido)contaba lo mismo que mamó hasta los cinco años y su madre también se ponía detrás de la puerta. Mi bisabuela fue nodrizay también era delgada, pero mi abuelo tenía varios hermanos de leche. Por desgracia, de mi madre y padre no oí lo mismo, mamaron pero mucho menos y mi hermana y yo no llegamos a los 12 meses. Yo tengo una hija de 2 años y ocho meses y le encanta mamar, es su consuelo, su alimento favorito y una manera entrañable de pedirme protección y cariño. Si me pide en la calle le doy siempre que puedo que es el 99% de las veces, he aprendido a hacerlo de pie y incluso andando, asi se me ha quedado dormida en la calle varias veces después de una sesión intensa de parque, ja,ja!! Creo que la lactancia materna es algo natural por biología y por corazón, no hemos de dar la espalda a nuestros sentimientos y confiar más en unos polvos artificiales de farmacia que en nosotras mismas. Las mujeres tenemos la capacidad de alimentar a nuestros hijos y a los de otras mamis si fuera necesario, hemos de ser perseverantes y seguras de nosotras mismas y no rendirnos. TETA ES AMOR Y VIDA !!!

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  12. Estoy muy de acuerdo contigo. Me parece que la figura de una padre que haya vivido, valorado y querido la lactancia materna que vivió de pequeño es un padre que sabe qué debe hacer, y como es de importante la LM!
    El apoyo de la pareja en este momento tan crucial de la vida de una mujer y un bebé son de gran importancia.
    Muchos besos a tu padre, tiene unas hijas MUY grandes!
    besos

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  13. Gracias por compartir una historia tan bella. Si no te importa, me gustaría compartirla en FB para que llegue a más gente... para que haya más madres que se decidan y más niñ@s que recuerden a sus madres como lo hacen tu padre y tu tío.

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  14. Qué bonito! He llegado a través de facebook...con tu permiso lo comparto...

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  15. Precioso, la frase de tu tio si que es un piropo y muy dulce y personal! Y que joya ha escrito tu padre, me encanta! Me siento feliz de leer estos comentarios y no los que a veces nos toca escuchar! Saludos desde Murcia mi niño sigue encantado con su teta a los 19 meses de vida y por mucho más, hasta que él lo desee!

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  16. me ha encantado!!! gracias por compartirla :)

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  17. Gracias a este papá-abuelo por compartir. Tan solo acierto a escribir que he llorado, que me ha emocionado y que me ha encantado :)))

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  18. Gracias Gracias!!!
    Me quedo con el corazón llenito!!!
    un Gran Beso

    La comparto.

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  19. Que emocionante escrito! Me ha llevado a las lágrimas, que dulce manera de trascender! Felicidades familia!

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