Imagen Mariana kalacheva
“eh, tú,
si tú, la madre de x (y w, y z…), la equilibrista, te mereces un monumento!!!”
Tú, que te has levantado girada, porque las madres también nos levantamos del revés
a veces, y has sonreído y dicho "buenos días" a tu hijo/a, con tu voz más dulce, te mereces un monumento.
Tú, que te has levantado girada y has sido incapaz de disimular, tú que has necesitado
verbalizarlo y expresarlo en voz alta, te mereces un monumento.

