Imagen: Jutta Bauer
A veces me escriben lectoras y/o me
comentan madres cercanas de niños -sobre todo varones- criados con apego seguro (no sé
por qué pero es algo bastante de género) que les surge de repente -desde lo más profundo-
ese miedo irracional a una futura "delincuencia" de su hijo, al menor síntoma de agresividad que ven en él. Esto ocurre incluso con niños muy pequeños o bebés.
